McDonald’s es el lider a nivel mundial, en establecimientos de comida rápida. Cuenta con más de 31,000 restaurante locales sirviendo a más de 58 millones de personas en 118 países cada día. Con un reporte de ganancia en el 2008, de $23.5 billones.
En estos días de los combos agrandados, colores brillantes y “Happy Meals”, donde todo es “Mega”, “Súper”, y “Big”. Encontramos a la iglesia Friendo Al evangelio en 0-trans fat, y sirviéndolo en combo con papas y refresco.
Es que la iglesia se ha visto envuelta en esta ola de “Fast-Food”, Optando por un mensaje de” Drive-thru” que en minutos esta entregado,
Con sermones que entretienen y como las grandes M Doradas deslumbran. Pero en el fondo solo nos dicen lo que queremos oír, y no lo que Dios nos quiere decir.
Nos motivan. Y en eso se estan convirtieron los pastores, en motivadores. Dejando atrás la simpleza, pureza y poder del evangelio, diluyéndolo con la excusa de un mensaje contemporáneo, que solo se preocupa en agradar, agrandar y entretener. Con mucho ruido y poco contenido.
Con Sermones de franquicia, estandarizados y preparados. Con carácter genérico, que no atienden a las necesidades específicas de la iglesia. Careciendo de vida, automatizados, como las grandes freidoras que producen siempre un mismo producto.
Como una predica “Big Mac”, que se vende como Grande y suficiente resultando rica a la vista. Saciando en el momento y al finalizar hasta los escuchas alabar “I'm Loving it”.
Pero este tipo de mensaje que se vende a millones, no alimenta porque solo es grasa, harina y algo que sabe a carne, y omite la palabra directa de Dios, por no incomodar con la constante búsqueda de versos en la biblia, que solo atrasa la fila.
Por eso tenemos a una membresía que al pasar los años esta obesa espiritualmente, acostumbrada al refrito moderno, donde Ya no se aprende de Dios estudiando su palabra, sino utilizando el librito de la ultima película de moda, inspirada por el “Ronald McDonald” de turno.
Por eso no se logra la madures y el compromiso, necesario. Porque envés de formar discípulos saludables, con el alimento solidó del evangelio. Lo que tenemos son miembros del “value-menu” que a pesar de los muchos años, aún siguen en la pelea chiquita, calentando una silla y viendo el reloj cada minuto, tomándole el tiempo al pastor como lo hacemos con el “Pizza Delivery”. (Hebreos 5:12)(1Corintios 3:2-3)
Es esta la Macdonalizacion de la iglesia Donde medimos la eficacia de lo que hacemos por cantidad y no por calidad. Don de buscamos el clinte numero un millón, en ves de preocuparse por tener buenos discípulos, sólidos y aptos en la palabra, de carácter firme y convicción. (Efe 4:13-14) Capaces y con base solida en el evangelio y deseosos por aprender (1Pe 2:2).
Esta en nosotros el cambiar la vista a estos “bilboards” brillantes y dejar las doctrina “a la plancha”, y Retomar nuevamente el camino correcto y concentrarnos en lo que el Señor Jesús Nos mando, (Mateo 28:19-20) y Mantener su sana doctrina (Efesios 4:1-6)
Cesar Rivera Cruzado
En estos días de los combos agrandados, colores brillantes y “Happy Meals”, donde todo es “Mega”, “Súper”, y “Big”. Encontramos a la iglesia Friendo Al evangelio en 0-trans fat, y sirviéndolo en combo con papas y refresco.
Es que la iglesia se ha visto envuelta en esta ola de “Fast-Food”, Optando por un mensaje de” Drive-thru” que en minutos esta entregado,
Con sermones que entretienen y como las grandes M Doradas deslumbran. Pero en el fondo solo nos dicen lo que queremos oír, y no lo que Dios nos quiere decir.
Nos motivan. Y en eso se estan convirtieron los pastores, en motivadores. Dejando atrás la simpleza, pureza y poder del evangelio, diluyéndolo con la excusa de un mensaje contemporáneo, que solo se preocupa en agradar, agrandar y entretener. Con mucho ruido y poco contenido.
Con Sermones de franquicia, estandarizados y preparados. Con carácter genérico, que no atienden a las necesidades específicas de la iglesia. Careciendo de vida, automatizados, como las grandes freidoras que producen siempre un mismo producto.
Como una predica “Big Mac”, que se vende como Grande y suficiente resultando rica a la vista. Saciando en el momento y al finalizar hasta los escuchas alabar “I'm Loving it”.
Pero este tipo de mensaje que se vende a millones, no alimenta porque solo es grasa, harina y algo que sabe a carne, y omite la palabra directa de Dios, por no incomodar con la constante búsqueda de versos en la biblia, que solo atrasa la fila.
Por eso tenemos a una membresía que al pasar los años esta obesa espiritualmente, acostumbrada al refrito moderno, donde Ya no se aprende de Dios estudiando su palabra, sino utilizando el librito de la ultima película de moda, inspirada por el “Ronald McDonald” de turno.
Por eso no se logra la madures y el compromiso, necesario. Porque envés de formar discípulos saludables, con el alimento solidó del evangelio. Lo que tenemos son miembros del “value-menu” que a pesar de los muchos años, aún siguen en la pelea chiquita, calentando una silla y viendo el reloj cada minuto, tomándole el tiempo al pastor como lo hacemos con el “Pizza Delivery”. (Hebreos 5:12)(1Corintios 3:2-3)
Es esta la Macdonalizacion de la iglesia Donde medimos la eficacia de lo que hacemos por cantidad y no por calidad. Don de buscamos el clinte numero un millón, en ves de preocuparse por tener buenos discípulos, sólidos y aptos en la palabra, de carácter firme y convicción. (Efe 4:13-14) Capaces y con base solida en el evangelio y deseosos por aprender (1Pe 2:2).
Esta en nosotros el cambiar la vista a estos “bilboards” brillantes y dejar las doctrina “a la plancha”, y Retomar nuevamente el camino correcto y concentrarnos en lo que el Señor Jesús Nos mando, (Mateo 28:19-20) y Mantener su sana doctrina (Efesios 4:1-6)
Cesar Rivera Cruzado

Te felicito Yuyo, lo que expresas es una proyección de la técnica de mercadeo y mercadería a la que han sometido al evangelio los evangelistos. Lamentablemente muchos genuinamente honestos siervos de dios han caído en ese engaño y creyendo que una ganancia rápida (crecimiento numérico instantaneo) es posible sin afectar el contenido sustancial del Mensaje. Se equivocan y ese es el resultado, cristianos sumidos en depresión y problemas emocionales producto de una fe superficial que solo dura hasta que salen del edifico de la iglesia producto de lo que tu acertadamente llamas la McDonalización del evangelio.
ReplyDeletepor eso hay que volver a la Biblia, y a la liturgia tradicional del cristianismo. Les recomiendo que visiten una Iglesia Luterana o Presbiteriana. Les va a gustar ese estilo de culto!
ReplyDeleteCurioso, el escritor uruguayo Eduardo Galeano usa el término McDonalización, para referirse a la Globalización de la cultura. Te inspiraste en él?
ReplyDeleteTe pongo el link a un artículo que escribí sobre el tema (en inglés):
http://www.koed.hu/mozaik8/jose.pdf
Saludos Hermano, Gracias por tomarte un tiempo y visitar y más aún gracias por comentar y participar en este mi nuevo proyecto, En cuanto al titulo de este escrito. Hace muchos años atrás en la facultad de estudios sociales, de la UPR tuve la oportunidad de leer el escrito de Eduardo Galeano, y aparte de muchas otras cosas el titulo siempre me pareció interesante, así que al “parir” esta critica me resulta, el titulo perfecto para ella.
ReplyDeleteps gracia spor el link lo estare leyendo pronto