Sunday, September 20, 2009

Luces, Cámara y Acción. La Predica del Entretenimiento, Toma 1

Desde la tierra del entretenimiento, nos llega una nueva moda que desfila por la alfombra roja del cristianismo moderno. Y como ultimo estreno la iglesia logra lleno total, terminando convirtiéndose en el “Hollywood” Cristiano, entreteniendo a los feligreses con su mundo mágico. Utilizando esa predica enlatada que viene de afuera, genérica, pensada en plural y con acento universal.

Cambiado el tono de los mensajes de modo de no bajar el “raiting”, no enseñando Biblia, porque resulta aburrido y complicado al espectador. Más bien la mastican y la editan, perdiendo el significado puro y verdadero con el que fue escrito. Buscan otras fuentes y métodos que resultan más atractivos, mostrándolos en pantalla “wide screen” con sonido “suround sound”, abrumando con los efectos especiales y no con el contenido.

Y es que se comete el error de no basar la prédica en la palabra y solo en la palabra. Todo quizás por lograr un éxito de taquilla. Llegan a menospreciarla (Deu 4:2) por un evangelio “light” o algo parecido, lo suficientemente neutral para no ofender al público, aunque de vez en cuando, se alza la voz un poco para calmar la conciencia de aquellos que quieren cambiar de canal.

Descansan en el carisma del locutor en ves del contenido del mensaje, y lo elevan y santifican como si caminase sobre el aire, lo creen infalible y su palabra es ley. Y cada voz que se levanta en contra se aplaca con los ladridos desde el púlpito, tachándolo de subversivo, disidente, hereje y comunista…. y sufre el destierro ministerial, relegándolo al último banco de la esquina.

Le aplauden cada idea y embeleco sin siquiera pasarlo por el cedazo, del raciocinio. Le aprueban sin pensar, si lo que se propone resulta beneficioso para el crecimiento de los feligreses. Después que caiga dentro de Los parámetros del entretenimiento, todo se vale, todo se puede.

Eliminan cultos y servicios y los cambian por algo que les agrade más, una película, un juego de dómino o una comelata disfrazada de reunión, una salida. De todo menos algo que realmente les enseñe lo básico, lo esencial, eliminando la escuela bíblica para dar paso a la nueva serie de libros de la ultima estrellas del “Jet-Set” cristiano.

Y el resultado es grave, porque se tiene miembros que siguen con este cristianismo de novela, traiciones, mentiras y engaños, mezclado con alabanzas fingidas de los que llenan las primeras filas , haciendo alarde de la camisa de moda o el traje de diseñador, con la lágrima pujada y el arrepentimiento de rutina, que se repite culto tras culto, y luego salen afuera a comerse los unos a otros enfrascados en esa pelea chiquita, serruchando el ministerio del otro para así obtener su posición o simplemente para satisfacer su complejo.

Esto hermanos son algunos de los efectos secundarios de esta predica del entretenimiento. No le estamos dando realmente el alimento que necesita la iglesia, no estamos creando discípulos, solo estamos haciendo miembros sin compromiso. Y como una aspirina que solo quita el dolor de cabeza, tratamos los síntomas, y no la enfermedad, nos enfocamos en remediar los problemas en vez de buscar la raíz que los causa. Y no es sino hasta que dejemos de entretener y comencemos a dar alimento sólido (Heb 5:14) que fortalezca al espíritu, e identifiquemos realmente en lo que fallamos y que llamemos al pecado por su nombre que entonces podríamos empezar a crear discípulos completos, y entonces hermanos podremos crecer.

Nos vemos Mañana a esta misma Bati-hora, por este mismo Bati-canal.

Cesar O Rivera Cruzado

1 comment:

  1. Hoy por hoy cualquier improvisado con habilidades de showman y administrador de empresas, experto en psicología de masas y "pop culture", deviene en pastor pentecostal. Donde quedan los años de estudio teológico y bíblico que había antes? se quedarán los seminarios vacíos? El estudio, la formación evitan las aberraciones que describes. Por eso yo me quedo con las denominaciones tradicionales (luteranos, metodistas, presbiterianos, etc). Ahí sí forman a sus pastores.

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